martes, diciembre 02, 2014

Peor que una carpa

Buenas.

Después de casi 6 años, es un verdadero honor seguir escribiendo para los casi 3 mil millones de internautas en el mundo.

¿Cuántos me leen de esos 3 mil millones? Esto acaba siendo más un Querido Diario. Con un par de morbosos que se asoman de repente. Y ni siquiera acaban de leer un post. Más de 140 caracteres asustan. Tenemos menos capacidad de atención que una carpa. Chale.

Steve Jobs alguna vez dijo “…con un toque de leche y medio sobre de Splenda, por favor” pero eso no tiene nada que ver con nada. Sólo estoy llenando líneas para hacer el post más largo y parezca que tengo mucho que decir. No lo tengo, realmente.

¿Qué más da? El 97% de las personas que empezaron a leer lo dejaron de hacer después de la segunda coma. Además, el 3% restante de 38 personas es 1.14 personas. O sea que seguramente soy yo buscando algún typo. El 0.14 restante debe ser alguien sin piernas, ni brazos, ni cabeza. Probablemente sólo una uña mordida que se quedó frente a un monitor, entre las letras D y F del teclado de alguien que abrió este blog por error.

Siempre he querido ser un influencer desde que me enteré lo que significa la palabra influencer, hace dos minutos cuando lo gugulié. Lo bueno de que ya nadie escriba o lea blogs es que me hace líder en el mercado de manera automática. Satisface mis delirios de grandeza.


¿A qué iba con todo esto? Quién sabe. Capacidad de atención, ¿recuerdan? Peor que una carpa.

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