lunes, agosto 18, 2014

Los apodos y mi idea del millón de dólares

No sé si la frase es de Scott Adams o sólo la conocí a través de él, pero me encanta. Sobre todo en este nuevo orden mundial donde todos quieren acuñarse la autoría de mil y un pendejadas. La frase en cuestión es: “Ideas are worthless, execution is everything" (Las ideas no valen nada, lo que vale es su ejecución).

Yo soy fiel creyente de esa frase. También soy gran admirador del free sharing y de los creative commons.  Tan es así, que en repetidas ocasiones he tuiteado ideas que, según mi ego, podrían valer millones de pesos y sin embargo las comparto sin empacho con el mundo, utilizando el hashtag #BillionDollarIdea. ¿Por qué? Porque mis ideas no valen nada si no las ejecuto, pero tal vez exista algún valiente que le explote la cabeza con mi genialidad y se atreva a llevarla a cabo.

El día que tenga una idea que me motive a llevarla a cabo, tengan por seguro que la compartiré cuando ya esté registrada en el IMPI (Instituto Mexicano de la Propiedad… ¿Industrial? ¿Intelectual? …¡Meh! No me voy a poner a gugulearlo ahorita).

Por eso aprovecho para compartirles esta idea que me da hueva llevar a cabo, pero alguien con el ímpetu y contactos correctos podría ser el próximo Mark Zuckerberg. O al menos eso creo.

Todo esto surge en una plática banal por Whatsapp acerca de los usernames en las redes sociales. Un amigo que vamos a suponer que se llama Santiago Dawson Lemus se fue a vivir a –supongamos– Estados Unidos. Como en Estados Unidos no se utilizan los apellidos maternos decidió cambiar de @dawsonlemus a @santiagodawson. En Instagram logró modificarlo, pero en Twitter no lo consiguió por culpa de un homónimo chileno que ni siquiera tuitea.

Y ahí es donde se me prendió el foco.

Deberías poder registrar tu username, tu identidad, tu pseudónimo –o como desees llamarle– en algún lado para que no llegue alguien y te lo chingue.

Me daría harto coraje llegar a una nueva red social y ya existiera Huatch. ¡Lo uso en todo! ¿Quién sería el bribón capaz de robármelo sólo porque se enteró antes de la nueva red social en boga?

Tu username se convertiría en una especie de CURP digital a la cual sólo puedes acceder tú (acabo de darme cuenta que la palabra “accesar” no existe en español, gracias Word). Una identidad en el ciberespacio protegida para ti.

La idea del millón de dólares (lo único que pido es el crédito intelectual si alguno de ustedes la llega a realizar) sería crear un sitio donde puedas registrar tu username. Ellos se encargan del resto.

El modelo de negocio te lo dejo a ti; ya sea una tarifa mensual, cobro único, publicidad o alguna otra forma de revenue que desconozco.

La forma en que esto funcionaría es que la nueva empresa se encargue de registrar tu usuario en cualquier red social alrededor del mundo en cuanto sale a la luz pública. Un equipo monitorearía los sitios web y aplicaciones para detectarlas y al instante registrarían, por ti, tu usuario.

El primer problema que enfrentaría esta empresa es que la detecten como un bot y le quiten los privilegios de registro, pero esta empresa generaría un acuerdo con las redes sociales y sitios web para poder implementarlo.

El beneficio para las redes y sitios es que, a cambio de permitir esta inscripción, la nueva empresa enviaría un boletín semanal al usuario con la lista de los sitios donde se registró, incluyendo con una descripción para invitar al usuario a utilizarla. Esto es benéfico a manera de publicidad para el sitio o red social y benéfico para el usuario porque sabrá dónde está registrado y enterarse de las nuevas tendencias sociales digitales.

El segundo reto está en transferir la cuenta de la nueva empresa al usuario. En el mismo boletín, la empresa enviaría el link al sitio o red, la descripción y una contraseña temporal. El usuario entonces ingresa y cambia la contraseña para adueñarse por completo de la cuenta ¡y listo!

Además, el usuario puede entrar a un historial de los sitios donde se ha registrado en el pasado (en caso de que no haya hecho caso al boletín semanal) para decidir si utiliza alguna red social o sitio, tiempo después.

La manera gandaya de llevar esto a cabo es robándose identidades y luego extorsionar a la gente para darles el nombre de su cuenta. Ya ha sucedido, aunque va en contra de las políticas de las redes sociales, pero tampoco hacen nada para prevenirlo. Así que recomiendo llevarlo al camino del bien y hacer miles de millones de dólares legalmente.


Como plus –y esto va para ti, Carlos Slim– tengo esta idea asociada que revolucionaría la telefonía actual del mundo: Es muy primitivo tener que dar un puto numerote para que alguien te pueda contactar. Yo mandaba a la chingada los números; son difíciles de asociar y difíciles de recordar. A partir de este sitio donde registras tu username, puedes darlo de alta en telefonía también. En vez de marcar un número, escribes el nombre y ¡voilá! Esa persona te contestará. Cuando alguien te pida tu número telefónico, simplemente podrás contestar “huatch”. O “sexy_pussycat03”, dependiendo quién seas.

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