miércoles, septiembre 25, 2013

Carrera Starbucks: The Color Run

Corre, camina, trota y llénate de color a lo largo de los 5 km más divertidos de tu vida. Nuestra meta es muy simple: inspirar a los participantes a encontrar su individualidad y sentido del humor”. Las carreras de 5 y 10 kilómetros dejaron de ser un deporte para convertirse en escuela de payasos. La meta ya no es la distancia ni el tiempo, ahora la meta es vivir la experiencia de ser standupero y encontrar tu “sentido del humor”.

Antes, las carreras eran eso –una carrera– y a la fregada; ganaba el que llegaba primero y competías contra tu propio tiempo. Ahora son todo menos carreras; son experiencias vivenciales decoradas como pasteles de Sanborns con reggaetón en el sonido local y un wannabe al micrófono tratando de motivar a la gente aunque tiene peor voz y pronunciación que el mismísimo Perro Bermúdez.


Y vino la extensión de marca.

Así como ahora traen la moda de hacer Chocorroles de otros sabores y galletas con jalea de Panditas (¡Puaj!), también traen la idea de hacer carreras únicas e irrepetibles. Antes la modalidad era corre y llega a la meta, pero ahora hay carreras nocturnas, con perros, con obstáculos, de cojito y con un globo amarrado al tobillo, y la peor de todas: las de pintura de color.

De por sí ya es extraño que marcas como Office Max, el Doctor Simi o el detergente Más Color, hagan carreras. Podría entender porqué Más Color o Comex quieren aventar pintura a los participantes, pero ¿Starbucks? Ellos venden cafés –muy caros–, no pintura.


Por eso, (y porque soy bien, pero bien buena onda) decidí trabajar pro-bono para esta marca de cafés y proponerle a través de este blog, cómo debería ser su próxima carrera y hacer una verdadera experiencia Starbucks mientras corres.


Estimada señora sirena de dos colas; de mí para usted con todo cariño, mi propuesta:


Carrera Starbucks

Todo empezaría cuando recoges el kit de la carrera un día anterior. Al llegar por él, el fulanito que te atiende te preguntará tu nombre y lo anotará con marcador indeleble en la playera que te entrega. Para no perder la esencia Starbucks, lo anotará mal. Es decir, si te llamas Samuel, tu playera dirá Salomón. Esto se debe a que, por regla, todos los baristas de Starbucks usan aparatos auditivos disfuncionales.

En vez de un chip amarrado a los tenis, deberás amarrarte una tarjeta de My Starbucks Rewards, donde según el tiempo que corras, será el número de puntos que te darán para que lo cambies al final de la carrera por increíbles tazas blancas con el logotipo, platos de cerámica y bolsas de café del Three Region Blend.

Como la gente ya está aburrida de participar en carreras donde lo único que tienes que hacer es correr, esta carrera también tendrá obstáculos cada kilómetro:

Km 1.- Una asquerosa alberca de espuma como las fiestas en el Cici de Acapulco en la Costera Miguel Alemán. Como el Cici es para pobres y Starbucks para ricos, en vez de usar espuma, usarán la crema batida que le ponen a sus cafés.

Km 2.- La carrera actual de Starbucks es de pintura, pero no tiene nada que ver con la experiencia que ofrecen en sus locales; por eso en el kilómetro dos, en vez de aventar manguerazos de pintura, se aventarán manguerazos de frapuccino veranda blend caramel macchiato latte deslactosado con un splenda, sin crema batida y con doble shot, venti.

Km 3.- En vez de abastecer a los corredores con Powerade, les darán un espresso doble súper caliente para que se destrocen todas las papilas gustativas de la lengua. Tendrán que correr todo el kilómetro con el café ardiente, teniendo cuidado de no tirárselo encima y causar quemaduras de tercer grado propias o en extraños.

Km 4.- Se tendrán que enrollar en unas mantas de cartón corrugado de un metro de altura alrededor de su cuerpo (tan apretadas que apenas podrán mover las extremidades) simulando las mangas de los vasos para lo caliente. Una vez colocadas tendrán que tirarse al suelo y pasar por un terreno lleno de canela y granos de café cosechados en Colombia bajo el sello Fair Trade Certified™, pecho tierra y moviéndose como sirena.

Km 5.- Habrán jóvenes con chaleco rojo de valet parking diciéndote que la meta es independiente de la carrera y te cobrarán $50 por cruzar la línea. No incluye propina.


Al igual que en cualquier otra carrera, habrá distintas categorías. En vez de separar a la gente por brackets según su tiempo promedio, se dividirán por estereotipos de clientela, con distintos retos extras, según el segmento:

Bracket 1 / Godinez: Hasta adelante irán los Godinez, deben ir vestidos con traje café, camisa blanca de manga corta y corbata amarilla, y un portafolio en la mano.

Bracket 2 / Universitarios fresas: El segundo bracket estará conformado por estudiantes universitarios fresas, que deberán llevar una computadora portátil de Apple y libro de álgebra de A. Baldor.

Bracket 3 / Soccer moms: En esta categoría correrán amas de casa. Deberán correr con el celular entre el hombro y el cachete, un llavero con diecisiete llaves y un caffé mocha blanco en la mano derecha, y una bolsa rosa de Liverpool en el brazo izquierdo.


Durante toda la carrera, en vez de poner reggaetón en el sonido local, habrá Bossa ‘n Beatles, igual que en sus locales.

Para terminar, una vez cruzando la meta, en vez de dar una medalla y un plátano, se les dará una una descarga gratuita de iTunes y un Chai Latte con doble infusión.


Mejor que arrojar morteros de pintura a la cara como si fuera gas lacrimógeno en una trifulca entre granaderos y manifestantes, ¿no?


2 comentarios:

Mauricio Lechuga dijo...

No es pintura, infórmate... es polvo.

Polvo de duende albino de la región más profunda de la caverna de Elba Esther. Muy difícil de conseguir por lo que es costumbre presumir su obtención aunque en realidad no sirve para nada...

:D

Huatch dijo...

jajajajajaja