miércoles, mayo 01, 2013

La diferencia entre pedir perdón, ofrecer disculpas y decir lo siento


No somos perfectos, estamos lejos de serlos. A menudo la cagamos. Más veces de las que nos gustaría admitir nos encontramos en la incómoda situación de pedir perdón, ofrecer disculpas o decir lo siento.

No. No estoy imitando a Adela Micha diciendo “el aire estaba limpio, pulcro… nítido”. No estoy siendo redundante al decir que podemos pedir perdón, ofrecer disculpas o decir lo siento. Cada expresión responde a un origen diferente. Si entendemos estas diferencias, muchos malos entendidos y enojos tendrán solución y se podrá fumar la pipa de la paz.

Cuando hay un conflicto, lo más difícil es entender que todo depende del cristal con que se mira. Percepción es realidad, y cada persona tendrá la propia. Si entendemos lo que está sintiendo el prójimo, más de la mitad del problema estará resuelto.

Por otra parte, el primer obstáculo del arrepentimiento es el ego. El arrepentimiento es declararnos imperfectos y atenta naturalmente contra el autoestima y seguridad propia; por eso es tan difícil hacerlo. No significa que pasemos por alto el hecho de que alguien se sintió ofendido o salió lastimado, pero en la mayoría de las ocasiones no estamos dispuestos a ponernos de tapete porque no simplemente no nos sentimos culpables.

Si analizamos y detectamos el génesis de las acciones que causaron disgusto en el prójimo, podremos saber cómo lidiar con cada situación y decir las palabras correctas. De manera muy general, podemos englobar las ofensas en tres puntos:

- Cuando ofendemos o lastimamos con ganas de hacerlo, nos sale el chamuco y nos comportamos como verdaderos hijos de puta.

- Cuando nuestras acciones ofenden o lastiman a alguien sin que tengamos la intención de hacerlo.

- Cuando alguien se ofende o sale lastimado sin que nosotros seamos los actores, aunque seamos parte de la obra. Es decir, las circunstancias son las que ofenden y de alguna manera estamos involucrados.

Al comprender las diferencias entre estos tres casos, podemos saber dónde pedir perdón, ofrecer disculpas o decir lo siento.

Si el nerd del salón va caminando y le meto el pie por ojete. Si critico la religión enfrente de una persona muy creyente o si peleo por un puesto en el trabajo y me promueven aunque haya otra persona que peleaba por la misma posición, con mayor necesidad.

En los tres casos hay una persona enojada y ofendida. Y en los tres casos somos los causantes de su dolor, sólo tenemos que definir cómo somos responsables en cada uno para saber manejar la situación.

En el primer caso, no hay mayor ciencia. Soy un cabrón que buscó diversión a expensas del sufrimiento de otro. Aquí no hay espacio para el ego ni otros puntos de vista. Tengo que acercarme y pedir perdón al nerd –ya que me lo otorgue dependerá de él– y estar arrepentido por mis acciones.

En el segundo caso, el hecho de que la persona se sienta insultada no está relacionado con una intención de ofenderlo. Expresé mi punto de vista y eso lo ofendió. No puedo pedir perdón por mi forma de pensar o actuar, ni estar arrepentido al respecto; pero debo ofrecer disculpas porque respeto el punto de vista de la otra persona y debo entender que se sienta ofendido, aunque ese no haya sido mi propósito.

En el tercer caso podríamos lavamos las manos fácilmente. Claro que no soy culpable de quitarle el puesto, pero indirectamente soy el factor que truncó su crecimiento profesional. No es correcto pedir perdón, porque no estoy obteniendo el puesto para lastimarlo. Tampoco puedo ofrecer disculpas, porque mis acciones no son factor para ofenderlo… pero puedo decir “lo siento”. Al “sentirlo”, estamos diciendo que entendemos su situación, nos ponemos en sus zapatos y podemos tener empatía con su situación.

Generalmente no nos detenemos a hacer este análisis y preferimos darle valor al ego que a solucionar un problema del cual no nos sentimos responsables. Tal vez no lo seamos, pero eso no significa que nuestros actos y palabras no hayan lastimado a alguien más. Si aprendemos a entender la raíz de las cosas, el ego dejará de ser un impedimento para acercarse y solucionar el problema.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias, hacia mucho que tenía la duda de la diferencia entre pedir perdón, disculpas o decir lo siento. Muy buen blog

Anónimo dijo...

Gracias!!, ahora entiendo mejor la diferencia que parecerían sinínimos, pero no lo son.

Arturismo dijo...

Muy buena publicación, ahora lo tengo más claro

Ercc Ercc dijo...

SEÑOR JUAN PABLO ROBERT: DISCULPE MI COMENTARIO PERO CON ESE SU LÉXICO TAN VULGAR NO PUDE LEER SU CONCEPTO PUES ME SENTÍ OFENDIDO YA QUE MI CULTURA NO ME PERMITE LEERLO NI ESCUCHARLO. SERÍA BUENO QUE SE CORRIGIERA PUES LAS PALABRAS SOECES ESCONDE NUESTRA VERDADERA CULTURA Y REFLEJA NUESTRA INSEGURIDAD, A NO SER QUE EN SU PUEBLO DE ORIGEN ASÍ SE TRATEN UNOS A OTROS.