martes, mayo 22, 2012

Carta al próximo presidente electo

Estamos a poco más de un mes de tener elecciones en México. Esta es una carta que -en mi sueño más guajiro- debería leer el próximo presidente electo, en el momento que se entere que fue el más votado en las urnas, antes de salir a dar cualquier discurso y a celebrar su “triunfo”.

Primero de julio, 2012.
Presidente electo de México;

Hoy es primero de julio, por la noche. Los resultados preliminares acaban de llegar, la certeza de que serás Presidente de los Estados Unidos Mexicanos es una realidad.

Ya varias personas cercanas a ti y tu equipo de campaña -además de uno que otro lambiscón- te están felicitando.

Todavía es primero de julio, por la noche. Antes de que salgas ante la bancada de tu partido, en tu cuartel, frente a cientos de medios a cantar victoria, hay algo que tengo que decirte: Aun no hay nada que celebrar, no hay nada que aplaudir, no hay razón para sentirse triunfadores.

El momento para celebrar, aplaudir y sentirse triunfadores vendrá -si lo demuestras- dentro de poco más de seis años, el 30 de noviembre de 2018 en tu último día como Presidente.

Mañana, dos de julio, no habrá victoria. Esta vendrá sólo cuando hayas cumplido con tu deber, con tu responsabilidad y con la obligación que estás adquiriendo el día de hoy.

La victoria será en seis años, cuando hayas cumplido y superado las expectativas propias que exige la silla en la que te estarás sentando.

Hoy no celebres un logro personal -ni de equipo-, hoy no has ganado, hoy no hay éxito. Hoy te debe invadir un sentimiento de compromiso y responsabilidad.

Hoy no es la meta, hoy es el inicio de la carrera. El juego -por llamarle de algún modo- apenas comienza. Bien lo expone @albertopadilla en su blog: esto es como un partido de fútbol.

Eres un jugador que apenas está entrando al campo. Ningún jugador entra a la cancha cantando victoria, eso lo hace al salir de la cancha, cuando dejó alma, sudor y corazón en el terreno de juego.

Hoy no recibirás aplausos del estadio, no esperes recibirlos. Ganar la elección no es ganar el partido, es sólo entrar a la cancha. Hoy no toca festejar. Ganar la elección es ganar la titularidad en el equipo de fútbol, ahora toca demostrar en la cancha por qué estás en ese puesto.

El reto apenas comienza, -sigo citando a Beto- meterás goles en el camino, darás buenos pases, cometerás faltas, estrellarás algunos balones en el poste y otros de plano los volarás a las tribunas.

Hoy es primero de julio, por la noche. Recuerda que ser Presidente de México debe ser considerado más un servicio público que un honor. Sólo con esa sencillez y con los pies en la tierra podrás -dentro de seis años- celebrar, cantar victoria, ser felicitado, ser recordado, ser amado, ser leyenda.

Atte.
Sólo un ciudadano.

1 comentario:

Anonymous dijo...

muy cierto, el verdadero triunfo podrá ser dentro de seis años con compromisos y metas cumplidas, ojalá y los candidatos pudieran leer tu carta para que hagan un poco de conciencia del compromiso que adquieren y de la inmensa responsabilidad que implica sentarse en una silla presidencial, en gran medida, en sus manos está el poder llevar a este país a la gloria, la seguridad, el desarrollo económico, la educación, la salud, el desarrollo del campo, etc. o seguir hundidos en la mediocridad, la violencia, la pobreza y acabar por destruir a este ya tan lastimado país.
Ojalá y lo lean y ojalá hagan conciencia de las verdaderas necesidades de este México.