jueves, marzo 22, 2012

Por algo pasan las cosas

Los dichos y proverbios son famosos generalmente por su contenido rico en sabiduría. Sin embargo no logro descifrar la popularidad y éxito de la renombrada frase “por algo pasan las cosas”.

Esta expresión es utilizada en caso de algún infortunio poco comprendido por la persona que la está experimentando.

Yo digo que es estúpida.

Si desmenuzamos esta frase, nos damos cuenta que no dice nada. No aporta nada al damnificado. No ofrece alivio, mucho menos solución.

Cuando escuchas “más sabe el diablo por viejo que por diablo” puedes entender la metáfora sin complicaciones: Una persona sabe más por sus años y experiencia que por su capacidad o especialización. Así de sencillo, este refrán nos ofrece una explicación y reconforta la situación en la que está siendo usada. Pero ¿”por algo pasan las cosas”?

¿Qué nos quieren decir con eso? La frase -por sí misma- lo único que dice es que la situación en la que te encuentras es consecuencia de otra cosa. No ofrece alivio al alma, no ofrece un consejo sabio, no ofrece una solución. Sólo te está diciendo lo que ya sabes.

Usemos un ejemplo básico: Una cascada. Podríamos decir que la particularidad de una cascada es que el agua cae. “Por algo pasan las cosas” …sí, por la fuerza de gravedad que atrae el agua hacia el punto más cercano al centro de la Tierra. ¡Pum! ¡Listo! Eso es todo lo que resuelve el refrán. No más.

Llevémoslo al plano sentimental, donde generalmente es usada esta frase: Una mujer llora porque su novio la cortó. Ella desconsolada acude a su mejor amiga quien le dice, en todo de un sabelotodo: “Juanita, tranquila… por algo pasan las cosas”.

Juanita -quien se encontraba en un llanto- adquiere cara de jugadora profesional de póker. Deja de correr agua por sus mejillas y las seca con la manga de su sudadera. Sólo se aventura a contestarle a su mejor amiga: “¡Pues a huevo, pendeja! Me cortó como consecuencia de que ya no quiere estar conmigo. Por eso ‘pasó esta cosa’, gracias por ayudarme en nada. Imbécil”.

Por algo pasan las cosas” sólo ofrece una vaga e indefinida descripción de consecuencias, no ofrece un consuelo a futuro, no reconforta, no abre panoramas, no da esperanza. Se limita a explicar que esa situación en la que te encuentras, sucedió por algo que previamente pasó y trajo este presente como consecuencia.

Debería estar prohibido utilizar esta frase, si lo que buscas es ofrecer alivio y pintar un panorama más positivo a la persona afectada, puedes decir algo como “Ahora no ves el beneficio de este desenlace, pero con el tiempo verás que acarrea cosas positivas este cambio en tu vida”. Pero no un simplón “por algo pasan las cosas”.

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