lunes, enero 16, 2012

¿Por qué la gallina cruzó el camino?

Este acertijo ha estado en la mente del ser humano desde 1847, desde su primera aparición en The Knickerbocker, una revista mensual de Nueva York.

Para responder esta duda, tenemos que analizar los elementos que la componen y poder darle una respuesta científica y evidente a esta pregunta filosófica.

Tenemos que partir de los elementos que se nos presentan: Una gallina, un camino y la acción de ‘cruzar’.

Utilizando la mecánica cuántica, las tres premisas que se nos presentan en la duda nos permitirían responder casi cualquier cosa -que mientras no se contraponga a las tres proposiciones previamente mencionadas-  todas serían válidas y no-válidas al mismo tiempo, lo cual nos pone en el apuro de estar frente a un problema de infinitas posibilidades y universos paralelos.

La naturaleza de la gallina cruzando el camino no determina el resultado o motivo de porqué lo hizo. Más bien permite varios resultados y eventualidades; cada una con una probabilidad de ser cierta.


Podríamos decir que la razón para que la gallina cruce el camino puede ser determinada tirando los dados, y dejando su motivo a la suerte. Según la teoría cuántica, estaríamos acertando a la respuesta, sin importar cuál sea.

La arbitrariedad que esta teoría cuántica, en vez de ayudar a descifrar el acertijo, lo hace más complejo, por lo cual tendríamos que utilizar otro método.

¿La gallina cruzó el camino por haber agotado los recursos naturales previamente en la acera donde se encuentra? ¿Va a recoger a sus polluelos que están del otro lado? ¿Dejó su celular? ¿El estanque queda cruzando la calle? ¿Cómo lo cruzó? ¿A pata o con algún transporte?

Teniendo sólo estos tres elementos en el silogismo, el método científico deductivo también resulta impráctico; no contiene suficientes elementos como para poder dar una sola respuesta asertiva.

Yo habría de utilizar el método de investigación, antes de querer resolver la duda. Lo primero sería preguntarle a la gallina sus motivos… sería muy soberbio de mi parte determinarlos sin antes haberle preguntado directamente a ella.

Algunos dirán que no puedo preguntarle a la gallina porque es… pues… una gallina.

En ese caso, haría un estudio forense sobre las actividades cotidianas de la gallina en el lado donde se encontraba previamente. ¿Ahí se alimentaba? ¿Ahí vivía? ¿Tenía familiares? ¿Cuáles eran sus funciones? Buscaría determinar las razones para encontrarse en ese lado del camino durante un periodo de tiempo determinado antes de haber tomado la decisión de cruzar.

Después haría el mismo estudio sobre las actividades actuales de la gallina en el otro lado del camino. Estudiaría las mismas diligencias para poder compararlas empíricamente en una tabla dinámica de resultados.

De esta forma, podríamos hacer válido el método deductivo. Valiéndonos de esta tabla y de las diferenciales entre resultados, podríamos asumir asertivamente la -o las- razones que la gallina tuvo para abandonar un lado y cruzar al otro.

Tal vez no logré resolver la duda, pero presento todos los elementos y formas indicadas para llegar a la respuesta. Lo único que se ncesita ahora, es tiempo para sentarse a observar a la gallina y hacer todo el trabajo. El camino está arado y sembrado, ahora les toca cosechar las respuestas.

Post-post: Esta mafufada de post se debe al fin de semana que pasé encerrado en un hospital acompañando a mi papá. Me asusta las cosas que uno puede pensar y analizar cuando tiene tanto tiempo muerto. 

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