lunes, diciembre 12, 2011

Simplemente María

Hoy es 12 de diciembre. En México es el día que se celebra a la Virgen de Guadalupe que, de extraña manera, se ve muy diferente a la mamá de Jesús pero resulta ser la misma persona.

Así como se acostumbra traducir y cambiar los títulos de películas para que la audiencia logre conectarse con la historia desde que ve la película en cartelera, Dios hizo lo mismo con la Virgen. Se dio cuenta de que tenía que regionalizarla si quería poner de moda su religión y hacerla un éxito taquillero en las Iglesias católicas.

Pero más allá de las mil y una imágenes de la Virgen con distintos rasgos raciales o de sus apariciones en trapos de indígenas, fuentes manantiales, tortillas, paredes del metro o cortezas de un árbol, hoy me voy a enfocar en la versión original, y no en sus remakes y covers.

Todos la conocemos como la Virgen María (sin apellido). Sabemos que “Virgen” no es su nombre de pila, sino un adjetivo que refleja la pureza de cuerpo, al haber concebido a Jesús sin haber tenido relaciones sexuales.

Sobre esta premisa, surgen algunas dudas que me gustaría expresar acerca del adjetivo que se le ha impuesto a esta decorosa mujer.

Todo se remonta al día en que María se acercó a José y le dijo que estaba esperando el hijo de una paloma que entró por la ventana. A José le costó mucho trabajo creer que un faisán había logrado semejante proeza pero lo dejó pasar, confiando en su mujer.

Primera duda: La inseminación.

La jocosa tórtola entró por la ventana y se presentó diciendo que su nombre era Espíritu Santo. Más allá del horrible nombre que escogieron sus papás (le pudieron poner Salvador Leal, de perdida… al menos así su nombre tendría sentido con su misión), su finalidad era clara: Embarazar a esta joven.

¿Habrá sido inseminación artificial o de forma natural? ¿A caso el gorrión habrá traído un tubo de ensayo con una muestra de semen? ¿Jesús fue niño in-vitro o el óvulo y el espermatozoide se unieron en el vientre de María? Bajo la premisa de que en el año 1 a.C. no existía la tecnología de fertilidad que existe actualmente, me aventuraría a decir que se hizo de la forma más popular. La Virgen se mantuvo virgen porque el miembro de la paloma es demasiado pequeño para penetrar y romper el himen de María. Así, el Espíritu Santo cumplió con su misión de fecundar a María sin que María perdiera el adjetivo.

Segunda duda: El trayecto a Belén.

Se ha escuchado mucho que las mujeres que montan a caballo, sufren de la rotura de himen. En la Biblia no se mencionan nunca los dotes ecuestres de María, pero sabemos con certeza que viajó por muchos kilómetros en burro, cruzando desiertos y lugares inhóspitos. Bajo la misma premisa de los caballos ¿No habría sufrido María una ruptura de himen y habría perdido su virginidad en ese momento?

Tercer duda: El parto de María.

Un parto, en circunstancias regulares, contempla que el bebé salga por donde entró la paloma. Digamos que efectivamente durante la fecundación se mantuvo la virginidad de María y el viaje en burro no rompió el himen… ¿La salida de Jesús por este conducto no hizo el trabajo?

Supondría que Jesús traía el cordón umbilical con enredado al cuello -metido en problemas desde pequeño-  o venía de pompas; así que es probable que José, con la finura de pulso que adquirió por la carpintería, confeccionó una cesárea digna de Doctor House y con esto salvaguardó la pureza virginal de su mujer.

Cuarta duda: Virginidad post-Jesús.

¿La Virgen se mantuvo virgen después de dar a luz? Sabemos que el apodo se le dio por lograr concebir y dar a luz al hijo de Dios sin perder la virginidad, pero ¿este apodo aplica a posteriori o una vez cumplida su misión ya podía tener la vida que cualquier esposa tiene derecho a tener?

Quinta duda y última: La fidelidad de José.

Sabemos que José es un gran tipo, ¿pero hasta qué límite logró vivir toda una vida con María en celibato? Sabemos que al menos en los próximos 33 años la Virgen seguía en la tierra, por lo que suponemos que José también, aunque no recuerdo que haya asistido a la crucifixión de su hijo putativo. ¿Significa que José y María pasaron al menos 33 años de matrimonio -o más, por los años casados antes de que naciera Jesús- sin tener relaciones sexuales?

En esas épocas, el valor de la mujer estaba erróneamente deteriorado; es probable que José haya tenido otras mujeres para zacear sus deseos carnales. O, tal vez, la virgen dejó de serlo para tener dicha intimidad con su esposo y cambiar su nombre de Virgen María a… Simplemente María.


Post-post: Me espera un lugar en el infierno. Platino - Sección A - Primera fila - centrado al escenario.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pinche ereje!!!
Te vas a ir al puto infierno con todo y zapatos!!!
Como se te pueden ocurrir semejantes mamadas!!!
Ni siquiera averiguársete  cómo se apellida la Virgen…
Se apellida Santoyo!!!
Por favor profundiza en el tema antes de mandar esta mamadas…

Anónimo dijo...

Me caes bien por irreverente! Me parece muy bueno tu cuestionamiento. Me hiciste reír mucho.
Me hubiera encantado preguntar todo esto cuando iba en secundaria y mi escuela, que tanto me gustaba, fue comprada por los detestables legionarios...

Anónimo dijo...

jajajaja como se aguita el primer anonimo!!! hasta el apellido de la Virgen nos fue a dar!! y reclamo el hecho de que no lo mencionaras (cosa que no era necesaria, creo yo. Se dice "hereje" por cierto, te vas a ir con la elba esther gordillo con todo y con zapatos tu!! jajaja