jueves, septiembre 15, 2011

El Secreto Mejor Guardado

Este es uno de los secretos mejor guardados. La fórmula de la Coca-Cola y la receta secreta de Kentucky Fried Chicken le hacen los mandados a este secreto.

Publicar dicho secreto, significa el fin del mismo. Su efectividad quedará reducida a cenizas conforme continúe escribiendo estas líneas. Su fecha de caducidad es tan longeva como el tiempo que permanezca en las sombras. Pero hoy… hoy verá la luz del día por primera y última vez.

El ser humano es libre por naturaleza. Tiene la capacidad de elegir lo que más le convenga mientras no rompa el pacto natural de no afectar al prójimo. Sin embargo, en el plano social, somos esclavos de nuestros propios compromisos. Tenemos compromisos con los amigos, con la pareja, con los conocidos, con los compañeros de trabajo y hasta con desconocidos.

Sí, Sudáfrica logró consumar la abolición del apartheid, pero los compromisos sociales no funcionan de la misma forma. Por eso, en vez de tratar exhaustivamente de liquidar los compromisos sociales, podemos darles la vuelta y sufrirlos lo menos posible.

A continuación, una breve clase de post-grado -y develación del secreto- para lograr sobrevivir a los compromisos sociales. Los avances científicos de nuestra era nos permiten contar con distintas herramientas de punta para poder salir triunfales de estas situaciones.

Algunas de las técnicas utilizadas ya son aplicadas masivamente, aunque en muy pocas ocasiones hacemos conciencia de ellas. Pero el secreto está en descubrir todos los beneficios de –ahí viene el secreto mejor guardado por nuestra civilización- …¡llegar tarde! Bienvenidos a “Ventajas de llegar tarde a la fiesta 101”.

Beneficio  #1.- Un evento nunca iniciará en la hora indicada.
Lo podemos ver en la naturaleza misma de los eventos. Cuando alguien te invita a una comida a las 3 de la tarde, ya sabes que no es comida. Probablemente no haya más que botanas y puro alcohol. ¿Entonces porque les llaman “comidas” si no hay comida? Esto se explica con el primer beneficio de los eventos de “a-la-de-a-huevo”:

Ya sea una comida, una boda, una cena o un cumpleaños. La gente cita a una hora esperando que los invitados lleguen entre media y dos horas más tarde. Este consenso social está tan arraigado que cuando un inadaptado social decide presentarse a la hora citada, el anfitrión no sabe qué hacer con él.

Todos contemplamos que si la cita es a las 3, debemos llegar a las 5, y esto es considerado un buen modal. Si la cita es a las 8, debemos llegar a las 9. Es cuestión de jugar al horario de verano cualquier día del año.

Beneficio #2.- Entre más tarde, menos responsabilidades.
Los raritos que llegan a tiempo generalmente son los más cumplidos en todos los aspectos. Esto es directamente proporcional a las responsabilidades adquieren por voluntad propia o por mandato del anfitrión.

Aquel que llega a tiempo, generalmente asume el compromiso de ayudar a terminar de decorar las mesas. Al ser una persona de confianza para el anfitrión tiene que llegar temprano porque es el que trae la pasta y deben meterla al horno con suficiente tiempo de anticipación.

En cambio, los más inteligentes son aquellos que saben emitir una señal de ser non-reliable. Ellos son los que ya tienen fama de llegar tarde, por lo que no se les enjareta ninguna responsabilidad, en todo caso su máxima responsabilidad de llevar un par de bolsas de hielos porque ya se están acabando. Esta tarea es mucho más sencilla y menos agria que colocar centros de mesa, acomodar sillas, preparar la pasta y la ensalada o comprar el alcohol (que no es incómodo de traer, sólo caro).

Beneficio #3.- Makes you look good.
Sí, llegar tarde a un compromiso hace verte bien en vez de mal. “¿Por qué habrá llegado tarde? Seguro es una persona muy importante en su trabajo y se quedó hasta estas horas para salvar al mundo”, “¿Vendrá de otro compromiso? Qué popular es esta persona, me siento honrado con su presencia”. Ser un hombre ocupado es bien visto. Suena bizarro, pero a los ojos del populi es una realidad.

Beneficio #4.- Pasar menos tiempo in situ sin ser percibido.
Generalmente, estos eventos producen una fiaca del tamaño de las lonjas de Manuel Uribe -el hombre más gordo del mundo. Orgullosamente mexicano-. Entre menos tiempo estés en el evento, menos horas de tu vida habrás desperdiciado.

La técnica para ahorrar horas/vida es sencilla. Llegar tarde te ayuda a estar menos tiempo sin que se perciba como tal y recibas reclamos al respecto. Me explico. Si la cita es a las 9 de la noche y llegas a las 9 de la noche, a las 11 habrán pasado un par de horas y ya te querrás ir; en ese momento el anfitrión y el resto de los invitados -los cuales arribaron apenas hace unos minutos- comenzarán a intensear por tu partida.

En cambio, si llegas a las 11 de la noche, estarás abandonando el lugar a la 1 de la mañana y habrán transcurrido las mismas dos horas sin la molestia de aguantar los comentarios sangrones de los que te abuchean por irte temprano y ser un “aguafiestas”.

Beneficio #5.- Aparentas ser más divertido.
Al llegar tarde a la fiesta, el resto de los invitados ya están medio jalados en alcohol. La ciencia del alcohol nos indica que entre más borracha una persona, más distorsiona la realidad.

Al llegar temprano todos están aun con la camisa fajada y posando como gente madura, lo cual provoca silencios incómodos y una atención total a todo lo que digas en voz alta. Cuando la fiesta ya lleva camino recorrido, no importa que digas, sonarás elocuente y gracioso gracias al alcohol en las venas de terceros.

Beneficio #6.- El efecto “Alfombra roja”.
Al llegar tarde, la fiesta ya está prendida, un poco borracha y expectante. Cuando llegas temprano a la fiesta, te toca recibir a los recién llegados; en cambio, cuando llegas tarde, tú eres recibido con tanta efusión como la que experimentaba Norm al entrar al bar de Cheers.

“¡Hey, sí vino!”, “¡Juré que no llegarías!” son las frases comunes que escucharás. Una persona que siempre es esperada, no recibe estos comentarios, en cambio, tu presencia es mucho más notada por la expectativa que va creciendo conforme pasan las horas y no te presentas, lo cual hará tu presencia más memorable.

Llegar primero a la fiesta te hace pasar inadvertido. Llegar tarde, te da el estatus de alfombra roja en ceremonia de los Grammy Awards.

Beneficio #7.- Recargas pila.
Este beneficio es una espada de doble filo. Debes de estar consciente de esto. Recargar pilas puede ser uno de los beneficios más grandes para llegar tarde, pero también puedes caer en el ahuevamiento y te cueste más trabajo ir.

La semana tiene siete días, cinco de ellos los dedicamos al trabajo. Por estadística, existe un 71.42% de posibilidades de tener un evento en día laboral, lo cual puede ser agotador. Nada es más refrescante que poder pasar a tu casa, cenar ligero, bañarte o cambiarte por ropa menos Godinez, echarte una jetita de media hora y pararte listo para la acción.

Beneficio #8.- ¿Fila, cola, reservación? ¡Bah! ¿Qué es eso?
En algunas ocasiones, la reunión en cuestión no es en un salón de fiestas o en casa del anfitrión. A veces es en un bar, antro o restaurante. No hay cosa más molesta que llegar y esperar a que te asignen lugar, esto puede demorar entre cinco minutos y una hora.

Al llegar tarde, dejas ese trabajo y responsabilidad en manos de los que llegaron temprano; cuando tú llegues, tú lugar te estará esperando y al cruzar la recepción podrás decir bien padrino “ya tengo reservación” y continuar con tu camino sin tener que esperar.

Este beneficio también tiene un riesgo latente, si la reservación está hecha para menos personas de las que llegan, es probable que, si llegas muy tarde, te toque sentarte en la esquina o tengas que pasar la bochornosa escena de ir pidiendo una silla prestada a las mesas aledañas.

Con estos ocho sencillos beneficios y consejos, podrás aprender a sufrir menos, y hasta disfrutar más de los compromisos sociales. Por supuesto, existen ciertos incrédulos al método, generalmente son amantes del horario inglés; pero su postura es pedante y aguada, así que no lograrán hacer mucho eco a menos de que sean mayoría, y en dicho caso, ya te chingaste.

Ahora sí, como programa de sábado en la tarde de “Los magos y sus trucos revelados”, he abierto la puerta a ser atacado con mis propias técnicas para llegar tarde, pero defenderé el lema de mi alma mater: Veritas liberabit vos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Disfrute mucho leyéndolo, muy de acuerdo! No se, si porque me sentí identificada, al ser impuntual de naturaleza!

Anónimo dijo...

Jajajaja!! En verdad Jean Paul de dónde sacas tantas teorías bizarras! Me pareció muy divertido "el secreto mejor guardado", como bien dice la frase "verba volant, scripta manent" (las palabras vuelan, lo escrito permanece) ahora sí ya te fregaste con ese escrito, todos estaremos pendientes de tu hora particular de llegada a los eventos. Por lo pronto, te voy advirtiendo que mi boda empieza 1:00 EN PUNTO si llegas tarde...te madreoooo! Jajajaja

I'll be watching you!!

Huatch dijo...

Mi miedo se convirtió en realidad. Ahora tendré que llegar temprano a los eventos por las próximas 3.5 horas... Después a todos se les olvidará este post. *Ventajas de las redes sociales y su memoria a corto plazo*