viernes, marzo 25, 2011

Vegetarianos y sus cosas

Parezco vaca pastando” digo siempre que como ensalada. Con un poco de vergüenza y con un poco de orgullo reconozco que soy prácticamente carnívoro. Mi paladar simplemente nunca se acostumbró a comer verduras, legumbres o cualquier tipo de vegetal de manera cotidiana, y son pocas las que realmente disfruto por su sabor.

Tengo una teoría. Hay diferencias genéticas que denotan la predisposición de la dieta que consumen los humanos, principalmente la dentadura. Existen personas con sonrisa Colgate donde todos sus dientes, colmillos y muelas están perfectamente alineados horizontalmente. Ellos, al igual que la dentadura de una vaca, tienen la predisposición de ser vegetarianos.

Habemos otros, con dentaduras menos perfectas –por no decir horrorosas- donde nuestros dientes son planos, nuestros colmillos puntiagudos y nuestras muelas anchas. Nosotros, al igual que un felino, tenemos la predisposición de ser carnívoros.

Más allá de la predisposición genética, el vegetarianismo se ha convertido en una decisión personal cada vez más común. Son de esas tendencias que vienen de la mano con otras, como el yoga, la meditación y el feng shui.

Sin quitarle mérito a las propiedades de todas estas actividades, esta ola de moda oriental nos parece muy atractiva al ser algo desconocido para la cultura occidental. El simple hecho de venir de tierras orientales ya lo hace ver como algo fascinante y místico.

Para definir los distintos tipos de vegetarianos, hay que empezar por dejar fuera, de una vez por todas, a todos los “vegetarianos” que no comen pollo, cerdo o res, pero sí pescado… ¿qué mamadas son esas?

Según Wikipedia, el 32% de las personas vegetarianas lo son por cuestiones de salud. Otro 13% lo hacen por mañosas -no les gusta el sabor de la carne- lo cual entiendo al yo ser justo lo contrario.

6% de la población vegetariana lo es por razones religiosas –tema de otro momento-. 28% es por diversas razones que no suman mucho a la gráfica por sí solas. Pero el porcentaje en el que me voy a enfocar es en el restante 21%.

21% de los vegetarianos son, sin sonar juzgón y obtuso, “hipócritas”. Su motivación para ser vegetarianos: El respeto y derecho de los animales.

En papel suena muy romántico y hermoso. Comparto el respeto por la vida y estoy en contra de actividades como la caza (hobbie) y la fiesta taurina. Ya en la realidad, este vegetarianismo tiene un hueco en su sistema muy importante que parecen no ver, o no querer ver.

El respeto a los seres vivos no es algo que discrimine. O respetas a todos o no respetas a ninguno. No puedes decir que no te importa matar un alacrán pero sí te importa matar a un toro. Su tamaño no los hace más -o menos- importantes. De la misma manera, no puedes discriminar entre tipos de seres vivos. Si respetas a los animales, debes de respetar a las plantas. El respeto es a la vida, no a un “tipo de vida”.

Uno de los varios conceptos que se ramifican del vegetarianismo es el veganismo. Son aquellos que no comen carne o producto de origen animal como la leche, el huevo o la miel. El veganismo está basado en el respeto a todos los animales “sintientes”. Es ahí donde está la discriminación. ¿Quién dice que las plantas no sienten en su propio modo? ¿Quién define quién siente y quién no?

Al comer plantas, también estás matando seres vivos. Los más radicales dicen que no estás matando a la planta, sólo estás tomando un pedazo del vegetal (hojas, frutos) y que no amenazas con ello, su vida. ¿es así?

Pongámoslo en términos carnívoros. Si fuese yo a tomar un pedazo del animal y no amenazar su vida ¿qué sería? Podría estar amputando al pollo para comerme sus alitas, total no las usan porque no vuelan. O si quisiera tomar “el fruto” del animal, lo haría abortar para comerme a su cría que aun no nace. Bajo la lente que el vegano propone, es igual de incoherente y asqueroso.

Respeto la elección de los vegetarianos de serlo, a una parte de mi le gustaría serlo –solamente que la carne es deliciosamente irresistible-. Lo único que me hace ruido es la incoherencia de asumir un rol “protector de vida” para ir a consumir otro tipo de vida.

 
Post-post. Me entra la duda: para un bebé, hijo de madre vegana ¿está bien tomar leche materna?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La única regla que seguían los vegetarianos anteriormente para elegir su comida era: Que no tenga ojos. Ahora están enredando las cosas.

Dado que tu manejo del lenguaje es impecable, me atrevo a hacerte la siguiente observación: El verbo haber es un verbo impersonal, lo cual significa que sólo puede conjugarse en tercera persona del singular porque, como su nombre indica, no tiene nunca sujeto. Lo conjugamos en otras personas sólo cuando lo usamos como auxiliar para los tiempos compuestos (he visto, habíamos ido, etcétera). Por lo tanto, decir: "habemos" es incorrecto.

Huatch dijo...

Amonos!!! Gran anotación gramatical! Mil gracias... con razón me marcaba falta de ortografía. Tal vez lo usé porque coloquialmente lo he escuchado.
Saludos,

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Que bueno que haya gente vegetariana…

Y que buen pedo que se clasifican en dos categorías!!!

Estaría bien chido que todo mundo fuera vegetariano…

El que se quiera convertir en vegetariano estaría bien a toda madre…

Y el que no quiera ser vegetariano y quiera seguir tragando carne…

Pues me vale verga!!!!