lunes, febrero 07, 2011

Radiopasillo

Eres un Godinez cualquiera. Estás en la oficina quejándote del lunes como lo haces cada siete días. Un murmuro entre los colaboradores comienza a generar ese ruido tan callado, tan silencioso pero ensordecedor al que llamamos ‘chisme’.
Nadie sube los decibeles; todos hablan del tema sin querer ser escuchados. Como teléfono descompuesto, la información va circulando entre los colaboradores y uno que otro se aventura a reunirse frente a la cafetera para hablar del tema con ojos de sospechosismo.
Es cuestión de minutos para que todo el corporativo esté hablando de ello. El rumor va creciendo y se va alimentando de los adjetivos que cada story-teller va agregando.
El “chisme de lavadero” se convierte en el tema principal a la hora de la comida, mientras te sientas en el food court del centro comercial cercano a donde laboras. En esta zona, libre de ojos y de jefes, todos se permiten hablarlo con volúmenes más elevados y sin miedo a usar calificativos.
El tema que está en boga es el jefe. El blanco de toda esta nube de comentarios y opiniones es el CEO de la empresa. Todos hacen gestos similares a los hace Indiana Jones cuando descubre el Santo Grial. La noticia es perturbadora y probablemente de dimensiones muy grandes con repercusiones en el manejo de toda la compañía.
Nadie ha podido confirmar el rumor, todo es radiopasillo. Ven pasar al jefe y todos hacen como que no saben nada. De pronto Luis Esparza se para en su escritorio con un megáfono, todos voltean pelando los ojos, incluyendo el jefe. Se genera un silencio sepulcral que permite escuchar el teléfono más lejano y el paso del papel por la impresora Xerox.
Luis Esparza irrumpe todo este ambiente de tensión que se ha vivido alrededor del rumor cuando comienza a hablar, dirigiéndose a todos sus compañeros de trabajo, repito, con el jefe en la escena: “Amigos y colaboradores, durante la última semana se ha estado gestando un rumor. Podríamos tratar en vano de hacer como que no sucedió, pero no podemos enterrarlo... merecemos conocer la verdad”.
Con megáfono en mano, Luis Esparza voltea a hacer contacto visual con el CEO y es cuando suelta la sopa: “Díganos la verdad de una vez, porque merecemos tener un jefe que se encuentre al 100% de sus capacidades y aptitudes... díganos si lo que se ha estado hablando en radiopasillo es verdad o sólo un rumor que ha ensalsado la plática oficinista esta última semana”.
El jefe no se inmuta, guarda compostura y silencio esperando a que Luis Esparza termine de hablar: “Es hora de conocer la verdad, merecemos saberlo... ¿Es cierto que usted es alcohólico? ¿Es cierto que diario viene a trabajar en un estado de ebriedad que no le permite realizar sus labores adecuadamente?”.
Como si fuese posible, el silencio calla aun más; el CEO no hace ni una mueca y camina hacia su oficina sin dar respuesta ni mostrar un sólo ademán que legitime las preguntas que acaban de hacerle.
La gente impávida comienza a retomar sus labores; no han pasado ni 5 minutos cuando Luis Esparza recibe una llamada del Coordinador de su área, su jefe directo. Lo esperan en el Piso 3 para que vaya a firmar la hojita rosa. Este será su último día en la empresa.
El resto de los colaboradores comentan en un nuevo radiopasillo: “Pinche Esparza ¡cómo se atrevió a hacer eso! ¡a huevo que lo iban a correr!”.
Si algo sabemos las personas que laboramos en una empresa es que nunca debes escupir hacia arriba, porque la gravedad hará su trabajo y el gargajo acabará encima de ti.
No creo en las dictaduras y no creo en las anarquías, ni gubernamentales ni corporativas. Efectivamente el supuesto alcoholismo de un líder es un tema que debe preocupar a los implicados e incluso considero válido buscar atender dicho tema de manera formal.
Pero ¿qué sucede cuando hacemos de la oficina un circo y le faltamos el respeto a la autoridad? Sucede lo mismo que con Luis Esparza... lo mismo que con Carmen Aristegui.
Nos guste o no Felipe Calderón es nuestro presidente, es la máxima figura de autoridad en el país. Todos coincidimos que era obvio que corrieran a Luis Esparza de su trabajo, pero hacemos toda una revolución alrededor de Carmen Aristegui.
El CEO de la compañía actuó como todo un profesional al darse la vuelta sin tomarse el tiempo de contestarle a Luis Esparza; muy bajo habría caído si hubiese abierto la boca para dar una contestación. El Coordinador del área, donde laboraba Luis Esparza, comprendió la gravedad del asunto y aprobó que Luis fuera removido de su cargo inmediatamente.
Aunque el Coordinador -su jefe directo- nunca fue ofendido por dichos comentarios e incluso creía firmemente que Luis Esparza era uno de sus mejores colaboradores, sabía que el zafarrancho recién sucedido era motivo suficiente para sacarlo de las filas de dicha empresa.
De la misma manera actuó MVS. No te pones con Sansón a las patadas. Sabes que ante la falta de criterio y poca delicadeza en los comentarios de Luis Esparza lo tienes que correr. No quieres echarte al CEO encima tú también y menos si la semana pasada le pediste un aumento... Así es, MVS trae una licitación importante en trámite. 
Más allá de que el Gobierno haya solicitado a MVS callar a Carmen Aristegui, fue MVS quien se dio cuenta que en su empresa no puede laborar alguien que destaca por generar controversias que ni ella misma tiene la capacidad de sustentar.
Nada tontos, los de MVS, toman la decisión de cortar la manzana podrida que les puede arruinar la licitación por la cual llevan trabajando tanto tiempo... Creo que cualquiera en su sano juicio haría lo mismo. Nadie la está callando, simplemente a nadie le conviene juntarse con alguien así.
Carmen Aristegui podrá seguir diciendo y hablando, nadie le ha puesto cinta adhesiva en la boca. Hay medios donde puede escribir y hay redes sociales donde se puede expresar sin pelos en la lengua.
Cuando le cierren la llave en Twitter, Youtube, Facebook, Blogs o cualquier medio donde pueda publicar su expresión, entonces sí, es ahí donde estaremos hablando de una censura anticuada y anárquica, mientras tanto son ganas de buscarle tres pies al gato.
A Luis Esparza no lo corrió el CEO, fue su Coordinador, su jefe directo el que creyó que la actitud del primero había rebasado los límites de la educación y ética laboral de la empresa. A Carmen Aristegui no la corrió Felipe Calderón ni Presidencia... Fue MVS actuando de la forma más lógica que existe, actuando con sentido común.
Todo esto es provocado por un chisme del cual hasta el día de hoy nadie tiene fundamentos. Carmen Aristegui le da la importancia de ‘noticia’ a algo que no está confirmado y esto tiene repercusiones.
Ser bravucón y hocicón no te hace un buen reportero. Pueden ser características de un buen comunicador pero no son las únicas que deben tomarse en cuenta. Es primordial tener sustento sobre la información para tener -disculpe usted mi español- los huevos de decir que tu Presidente es un alcohólico.
Si Carmen tuviera información con sustento para cuestionar y dejar entrever el alcoholismo de Felipe Calderón, incluso ahí debe de saber cómo tratar dicha información y cómo comunicarla; tratar dicha agenda con la importancia y seriedad que amerita y no como un vil chisme de oficinista, no como un simple radiopasillo.
Amén.

Con sano humor: “Lo de Aristegui es una cortina de humo para que olvidemos lo de Top Gear”. (via @Stuht)

6 comentarios:

Anonymous dijo...

Me gustó como lo ejemplificas.... felicidades por el nuevo blog mw

Anonymous dijo...

Congrats por tu post del blog objetivo y real... No se puede acusar sin pruebas!

Anonymous dijo...

Me gusto bastante y me dejaste apreciar el otro lado de la historia que la verdad ni conocía. Gracias

Con mucho afecto,
Mino

larszeth dijo...

Interesante analogía. Buen blog.
No sabía que estaba pasando esto con la señora Carmen, pero sin duda creo en lugar de MVS yo hubiera hecho lo mismo.
Same thing para el caso Kalimba.

Isabella Salas dijo...

Con la perspectiva de la distancia, de seguir la politica mexicana y tener un poco de cultura general me parece que el caso de Aristegui y la rabia que este "chisme de lavadero" a despertado no es mas que la voz de un pueblo que exige despertar. Eso va mas alla del "sentido comun"?

Una invitacion al presidente para defender las acusaciones hechas por alguien mas... Eso le costo su trabajo, reputacion y carrera como periodista renombrada???

Aristegui ha sido, y es una de LAS periodistas con mayor auge, respeto por su audiencia y claridad sobre la materia que reporta.

A diferencia de varios periodistas sin escrupulos o sustentos, Aristegui a alcanzado audiencias que creen en sus reportajes porque es una mujer de palabra y ha sido premiada por tener una vision y direccion en sus reportajes.

MVS y otros medios de comunicacion sustentados y regulados por el gobierno es "OBVIO" que no la soportan... quien paga el pan?

Pero como es posible que el pueblo no sostenga solidaridad, la dejen ir... porque es lo logico. Porque despues de recibir premios de periodismo cada anio entre 2001 a 2004, de ser reconocida internacionalmente como experta en politica Mexicana y que en 2009, gracias a esa reputacion, sea contratada por MVS, es lo logico.

Mi humilde opinion como mujer en medios de comunicacion es que no son chismes los que lastiman nuestros medios de comunicacion, sino el poco compromiso de los difusores con su equipo, que son difusores sin etica, solo con practica. Y que sus valores solo hacen KA CHIIING!! mientras tienen que doblarse para recibir lo que Don Calderon les de.

Alguna vez escuchaste algo que decia "MEXICANOS AL GRITO DE GUERRA"??

Huatch dijo...

Sí lo escuché. Un pedazo de nuestro Himnio Nacional que fue escrito en otro contexto, un contexto bélico.

Principalmente el mensaje que trato de dejar es que MVS no censuró a Carmen. Despedirla justificada o injustificadamente no significa necesariamente censurar.

MVS como empresa privada tiene todo el derecho de tener en sus filas a quien crea conveniente y mientras nosotros le sigamos dando el poder a los medios de ser tan relevantes como el gobierno (el cuarto poder, le dicen algunos)esto seguirá sucediendo sin una justificación real.

Gracias por leerme, agradezco todas las opiniones a favor y en contra.