miércoles, julio 28, 2010

No existe el miedo a la muerte, sino a lo desconocido

Es un miércoles cualquiera, un día más en el que te sientas frente a una computadora con la esperanza de encontrar un nuevo e-mail en tu bandeja… Ver “Inbox (16)” te ilumina los ojos al saber que dieciséis personas en algún lado del mundo se acordaron de ti o decidieron compartir algo contigo. Revisar tu correo electrónico es un ritual tan consistente como ir al baño todos los días a la misma hora.

Ya sabes lo que te espera: Un mail de tu tía con una de sus interminables cadenas de spam o un mail de tu primo que últimamente se ha acercado mucho a Dios y sólo manda presentaciones Power Point con música de arpa, fotos bajadas de Internet de mala calidad y mensajes positivos que te manda Cristo Redentor.

También te topas con los ya clásicos -hasta les he ido agarrando cariño- mails de “Viagra” y “Enlarge you penis” o los forwards del amigo enfermo que manda algo que supera a toda pornografía y sólo puede ser considerado como récord Guiness al ver la capacidad de meter tal o cual artilugio por una cavidad tan pequeña.

Te topas con los mails que sólo incluyen chistes, te topas con los mails que te advierten que de no reenviarlo, tu cuenta de correo se cerrará automáticamente… y si tienes suerte, también te llegan aquellos que en caso de reenviarlo, te harás millonario de la noche a la mañana como si alguna otra empresa o persona en el mundo capitalista estuviera dispuesta a regalar su dinero.

Todos estos correos electrónicos, con sus pros y contras; llenan un pequeño espacio en tu vida diaria. La certeza de esperar una sorpresa aún sabiendo qué tipo de correos vas a recibir, le da sentido a tu vida en la web. Es precisamente la certeza, la que te hace disfrutar el momento de abrir tu cuenta de correo.

Todo parece un mundo de caramelo, donde todo sabe mejor y ese niño que llevo dentro se me escapa del corazón… Hasta que de pronto, sin advertencia, te topas con una palabra que te pone a temblar, te paraliza de adentro pa’fuera: BETA.

Cuatro letras que juntas significan una sola cosa: La forma en la que realizabas el ritual de revisión de correo ha sufrido un percance de alcances apocalípticos… ¡La experiencia nunca volverá a ser la misma!

De inmediato recuerdas la última actualización que sufrió tu proveedor de correo electrónico hace unos años; revives todas las tormentosas horas que pasaste frente al monitor buscando respuestas a todo lo nuevo, a todo lo cambiado…

¡La palabra BETA ha aparecido una vez más! No hay mucho que puedas hacer y revientas en furia cuando aparece un mensaje en la pantalla donde te avisan que eres uno de los “afortunados” suscriptores elegidos para probar esta nueva versión.

Maldices el día en que se inventó la filosofía de “cualquier cambio es bueno”… Si tú ya estabas bien así, ¿para qué le mueven? ¿Qué logran con cambiar algo a los que todos estamos acostumbrados y éramos felices con él?

Piensas en armar un movimiento revolucionario en contra de tu proveedor de correo, pero pronto te das cuenta que fue completamente al revés; fueron ellos quienes realizaron el motín de primera mano. El que pega primero pega más fuerte, y esta sublevación no tiene marcha atrás… adaptarse o morir en el intento.

Ante la desgracia, comienzas a notar diversos síntomas y vas avanzando por 9 fases bien definidas:

- Primero experimentas el destanteo, ‘como qui no ti hallas’.

- Después viene la perplejidad e incertidumbre, donde tu cerebro no procesa lo que está sucediendo ante tus ojos.

- La tercera fase se caracteriza por darte una palmada de aliento; te dices a ti mismo “que no panda el cúnico, antes de enojarme voy a medirle el agua a los camotes”.

- La cuarta fase es la frustración. Cuando notas que efectivamente cunde el pánico porque no entiendes un carajo en el reacomodo de las funciones, combinado con un sinfín de nuevos botones a los cuales no les encuentras sentido alguno.

- Alcanzas la quinta fase cuando el enojo y el coraje invade tu torrente sanguíneo. Las personas que te observan pueden visualizarte como Bruce Banner (The Hulk).

- La sexta fase se logra cuando presentas síntomas de depresión y melancolía. Recuerdas lo que era y ya no es.

- La resignación es el clímax de la séptima fase; sabes que no queda otra más que “flojito y cooperando”. Asumes que es momento de someterte al nuevo régimen.

- Una vez asimilado esto, alcanzas la fase ocho: El Aprendizaje.

- Al final, alcanzas la última fase cuando ya no recuerdas cómo era la versión anterior y dominas en nuevo sistema de memoria.

Este infortunio-informático no se limita al uso de correo electrónico. Hemos visto cómo Wall Street se desploma el día que Facebook aparece con un nuevo “look and feel”... La búsqueda de imágenes en Google genera histeria masiva cuando decide cambiar el formato en el que se presentan los resultados de tu búsqueda… Recordamos hace sólo algunos meses los suicidios masivos alrededor del mundo cuando Youtube cambió toda su configuración.

Hoy fue Hotmail, que sigue insistiendo en querer cambiar su nombre de línea telefónica sexosa por “Windows Live” sin éxito alguno. Nos cambia nuestra configuración de correo, nos atasca la barra superior de tips y consejos para acoplarnos a su nuevo chistecito, nos abre sin consultarnos el Messenger desde nuestro correo, y quién sabe qué tantas funciones que en vez de facilitarnos la vida, nos la viene a complicar un poquitito más.

Parece que mientras más avanza la tecnología, más se complica nuestra existencia… Cuando su naturaleza está justamente en hacer lo contrario.

10 comentarios:

I dijo...

Faltó mencionar la fase donde buscas por todos lados el botoncito que te lleve a la versión anterior, jaja. Bueno post, aplica no sólo pa' los cambios tecnológicos sino los de vida también.

Monstruo Come Toblerones dijo...

muy cierto como siempre que hay estos cambios todos nos volvemos locos y en menos de una semana ya nos sabemos todo otra vez.

Huatch dijo...

Gracias a @Rochiquini quien fue co-articipe en el desarrollo de este post!

Huatch dijo...

jajaja si... en la vida pasa igual!
Por cierto.. llevo 3 horas buscando en mentado botón para regesra a la versión original y no aparece...

Javier Manzanera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Manzanera dijo...

Por que´se borró mi comment?? Va de nuez: Como decía Bowie: "Turn and face the strange ch-ch-changes"

Huatch dijo...

jajajajaj Manza, traes muy pegada esa canción hoy ¿verdad? jajaja

No sé porqué se borró tu comment

Ma. Luisa dijo...

lo mismo pasa cuando cambias de celular..

Huatch dijo...

jajajajaj muy cierto!!! el cambio de celular puede ser incluso peor!

Anónimo dijo...

Ash, yo con las versiones nuevas de Twitter o Whatsapp para Blackberry sufro cada vez que toca actualización. Además te pierdes en: versión 8.9, versión 8.9.1, versión 8.9.1 mejorada... Es nefasto. Con decirles que tuve que desinstalar foursquare y reinstalarlo porque no pifó la nueva.
Buen post, como siempre. Refrescante saber que ya no estamos hablando de pura caca, jeje.
Sds, MGG.