lunes, enero 18, 2010

Todos somos iguales, aunque unos más que otros

¿Qué onda con la semana pasada? El frío hacía que todos pareciéramos Gansitos Marinela salidos del congelador. El frío provoca en mí ciertas reacciones que cambian mis hábitos. Por un lado como más; lo cual es entendible debido a que necesito reservas extras de calorías para no acabar con hipotermia metiéndome en la panza de un Taun-Taun como lo hace Luke en The Empire Strikes Back. Por otro lado, meo más…. ¡Sin rodeos! No sé a qué se deba, no sé qué lo provoca; simplemente me encuentro yendo al baño más seguido que de costumbre.

En una de estas idas de “orinita vengo”, noté algo muy extraño; todas las personas que sintieron la misma urgencia llegaron a los mingitorios actuando de la misma forma bizarra: Pese a que cada mingitorio está dividido con paneles laterales para no verle el pispiote y no salpicar al monigote contiguo, todos los que llegaban al baño dejaban un mingitorio libre entre la persona más cercana, como si fuera a hacer la diferencia en algo.

Los días siguientes observé la misma actitud extraña. Cada que alguien entraba a hacer pipí dejaba un espacio al escoger el mingitorio que recibiría sus desechos líquidos.

Sin intimidar a los colegas -no fueran a pensar que mi observación fuera por preferencias sexuales- mi investigación fue más aguda cuando noté que 9 de cada 10 hombres escupen en el mingitorio mientras hacen del baño. Todos accionando y reaccionando de la misma forma sin que alguien les hubiera enseñado que eso es lo correcto o “lo que se debe hacer” cuando vas al baño.

Me di cuenta entonces, de que los seres humanos somos más iguales a nuestros símiles que lo que nos gusta aceptar. Nos gusta hacernos la chaqueta mental -disculpe usted mi francés- pensando que cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles… ¡Justo como todos los demás, irónicamente!

Una de las muy pocas veces que puse atención en clase de Teoría de la Comunicación, el maestro nos hablaba sobre la teoría de la Aguja Hipodérmica… Para no tirar un chorote, esta teoría dice básicamente que todos reaccionamos igual ante un mismo estímulo… Siempre tiré de loco al forjador de dicha teoría, pero ¿Estará realmente loco?

Últimamente he tenido la manía de fijarme en acciones y reacciones que tengo y preguntarme “¿Seré el único que hace tal o cual cosa?” Hay muchas actitudes extrañas que considero no-propias de un Homo Sapiens-Sapiens.

Una muy particular es cuando abres el refrigerador buscando algo para comer y no encuentras nada; esto es muy normal, pero todo se torna paradójico cuando no han pasado ni dos minutos y regresamos al mismo refrigerador y volvemos a abrir la puerta como si la comida fuera a aparecer por arte de magia. ¿Qué nos sucede en este momento? ¿Queremos jugar a los Magallegos o sólo estamos le jugando al tonto?

Mi sentido de observación se fue agudizando y de repente fue como abrir la Caja de Pandora; fue como el despertar en la Matrix, comencé a ver todo en númeritos verdes.

En los estacionamientos la gente cerraba su auto obsesivamente con el control remoto unas setecientas veces, como si no cerrara la primera ocasión pese al aviso sonoro de la alarma…

En los baños del gimnasio las personas se lavaban los dientes de forma masoquista: todos tenían un cierre espectacular al cepillarse la lengua y hacer sonidos de náusea…

En el tráfico la gente empieza a buscar petróleo en sus narices con tremendas excavaciones que terminan en una tenue lagrimita sobre los ojos al quitar la espantosa costra nasal, culminando con una cara de satisfacción poco descriptible…

Pero esos son sólo ejemplos del accionar automático que hacemos en público, lo verdaderamente sorprendente viene en nuestras acciones y formas de pensar que no compartimos, que guardamos con recelo y creemos ser los únicos entes con tal o cual manía… NOT!!!

Por más que lo escondamos, no podemos huir de estos pequeños grandes caprichos de la vida: Al tener un pedazo de carne atorado entre los dientes no nos paramos de inmediato al baño, sino que utilizamos el recibo de la cuenta, un hilo del calcetín y las uñas para sacar ese molesto pedazo de comida… ¡Todos utilizamos esos 3 recursos! No eres el único.

¿Aburrido al hacer popó? ¿Porqué leemos las calcomanías de los shampoos o cualquier cosa con letras a nuestro alrededor? Somos un país con un índice de lectura bajísimo… Pero esa estadística se limita a los libros. Estoy seguro que si contáramos etiquetas de acondicionadores y cajas de jabón, estaríamos a niveles primermundistas.

En esta época del año, cuando escribimos la fecha, todos seguimos poniendo “09” en vez de “10”… No importa si la fiesta de año nuevo fue la más espectacular de todas, no importa si fue un evento que nunca olvidarás… En realidad sigues sin entender que el año ya cambió.

Y ya que estamos hablando de fechas, todos acostumbrábamos –o acostumbran los que siguen estudiando- poner una fecha anterior en la tarea para que la maestra no piense que la hiciste de último momento, aunque esto no se va a ver reflejado en la calidad de tu trabajo. Finalmente, si tienes fecha límite, el chiste es no rebasarla sin importar el día en que hagas la tarea.

Es comprensible cuando en una junta o en el salón de clases dejas de poner atención y pierdes el hilo. Es normal que en ese momento sólo escuches voces difusas como los adultos en Charlie Brown… ¿Pero no ponernos atención a nosotros mismos cuando surge un interés personal? Esto sucede más de una vez al día cuando volteamos a ver la hora en nuestro reloj y segundos después lo volvemos a hacer porque no nos pusimos atención ¡¡Qué pedo!!

Todos somos más parecidos de lo que queremos aceptar. Todos nos vemos al espejo pensando “me veo bien”, pero nunca nos gustamos en fotografía aunque sea una situación similar al estarnos viendo desde fuera.

¿Pones el despertador minutos antes de la hora de levantarse, o incluso una hora antes? Si ya sabemos que no nos vamos a levantar hasta que sea necesario, ¿por qué ponemos el snooze 5 veces antes de hacerle caso? ¿Por qué inventaron el snooze en primer lugar?

En la escuela, en la oficina y hasta en el centro comercial, cuando vamos llegando y olvidamos algo en el coche, no nos basta con dar la media vuelta en nuestro camino… Tenemos que sacar el celular y hacer como que hablamos para no parecer un idiota en tu camino de regreso.

Si eres de los que les gusta morder el hielo al acabarte tu bebida, apuesto a que te frustra el último hielo que ya tomó la forma del fondo del vaso y se queda pegado sin salir. No importa que lo hagas girar, que le pegues al fondo del vaso y que lo voltees, el hielo seguirá ahí y tu frustración aumentará por segundos.

No importa que diario estés chateando, después de tantos años sigues escribiendo “peor” en vez de “pero”, y en una frase donde ocupas “de la” sigues escribiendo “d ela”.

Aunque lo neguemos hasta la tumba, a todos nos gusta tener un poco de catarro y tener la voz rasposa y ronca porque nos hace sentir sexy… ¿A caso queremos dedicarnos a las hotlines? ¿Entonces por qué encontramos placer en tener la voz así?

No importa que tengamos advertencias previas, somos más tercos que una mula. Si el mesero nos dice “el plato está caliente, no lo toques” lo tanteamos al momento, aun sabiendo que nos está diciendo la verdad.

Cuando vamos a un baño ajeno siempre hacemos pipí sobre la parte del escusado que no tiene agua. ¿No queremos que se enteren que fuimos al baño? Creo que es un poco ilógico si ya pedimos permiso, preguntamos donde está el baño y nos vieron entrar ¿no? Lo hombres apuntan el chorro a las paredes del escusado y las mujeres se sientan en la orillita para que el chorro no caiga directo en el agua…

A veces nuestro cuerpo realiza este tipo de cosas sin permiso de nuestra propia conciencia. ¿Qué demonios sucede cuando bostezamos y salen unas minúsculas gotitas de agua debajo de nuestra lengua? ¿Somos fuentes del Bellagio o rehiletes de un jardín cualquiera?

El olfato también nos juega chueco en las carreteras, ¿cuántas veces huele a zorrillo dentro del coche a medio camino, pero nunca has visto un zorrillo en la carretera en toda tu vida?

Nuestros sentidos nos juegan ciertos juegos mentales que fácilmente nos pueden volver locos. Cada vez que no traigo el celular en el pantalón, me encuentro en repetidas ocasiones tocando el bolsillo del pantalón porque se me hizo escuchar el timbre o sentir vibrar el teléfono.

¿Qué pasa cuando leemos? Puede ser nuestra novela favorita pero llegará un punto en alguna hoja en que tendrás que leer unas cuatrocientas ochenta veces el mismo párrafo porque no lo logramos procesar. Cuando por fin lo digieres te das cuenta que no era nada complicado y sin embargo te tomó 15 minutos releerlo hasta que lo lograste comprender.

Al escribir “Wednesday”… ¿Siempre tienes que decirlo en voz baja como “wed-nes-day” para que te salga bien? La has escrito cientos de veces, pero sigues vocalizando cada sílaba para no cagarla.

La vida nos trata con la misma demencia cada vez que aprendemos una nueva palabra que en la vida habíamos escuchado, pero a partir de que la aprendemos la comenzamos a escuchar por todos lados.

Los botones son una de las fuentes de compulsión más importantes en nuestras vidas. ¿Realmente creemos que por picarle más seguido al botón del elevador, éste llegará más rápido?

¿Por qué apretamos varias veces el botón “C” (clear) en la calculadora? ¿Creemos que si sólo lo oprimimos una vez no se borre la operación anterior aún cuando estamos viendo que la pantalla ya volvió a ceros?

Otro botón obligatorio es el que termina las llamadas del celular. No importa que hayamos colgado y estemos seguros de ello, aun así lo oprimimos varias veces para estar seguros que la llamada ha terminado.
Al final del día, no nos queda nada mas que aceptar que todos somos iguales… aunque unos más que otros.
¿Qué otras tienes tú?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

No ps pa qué las digo, para la mitad de esas me usaste como fuente de inspiración jaja. La del celular, la del botón de la camioneta, pero/peor, de la/d ela...
Buen post.
Besos, Moni

Monstruo ComeToblerones dijo...

sere el unico loquito que hace esto?:

-checar el celular cada 5 minutos para asegurarte que no hay llamadas perdidas/mensajes no leidos
-cuando estas solo en tu casa ir al baño con la puerta abierta...no se si por exibicionista o por una sensacion de libertad

Huatch dijo...

jajajajaj yo hago lo mismo, pero creo que es para que no se guarde el olor mientras estoy ahi... jajaj

Monstruo ComeToblerones dijo...

Parte 2 antes de que se me olviden. Espero acordarme de mas de estas manias jaja

-Cuando vas manejando y vienes feliz de la vida cantando a todo pulmon como si fueras alumno de la Academia y te das cuenta que te vas a emparejar con otro coche, dejas de cantar para aparentar que eres alguien normal y no un cantante frustrado
-Otra de coches. Cuando porque nada mas no se te dio la gana ceder el paso a alguien, te haces guey, pones cara de serio y mantienes la vista al frente como si no hubieras visto al otro coche que trato de clavarse enfrente de ti....pero eso si, de reojo quieres ver el coraje y los saludos maternales de los que eres victima

Huatch dijo...

jajajajajajajaj en el clavo! jajaj la 1a siempre me pasa a mi!! vengo cantando a todo lo que puedo y hasta cierro el quemacocos para que no me escuchen afuera... pero no "haiga" un alto porque dejo de cantar jajaja

Anónimo dijo...

Juan Pablito:
Cuando hace frío vas más al baño porque no sudas.
Esa es la razón.
Nacho Jaime.
Soy fan tuyo.

Ma. Luisa dijo...

2 aportaciones
Cuando das Crtl C lo hago varias veces para que si se copie..

Al subirse al elevador todos volvemos la mirada a los foquitos contadores de piso

Ma. Luisa dijo...

No había hecho comentarios y te dije que los iba hacer. Ahi te van....revisé párrafo por párrafo.

El click en el control del coche Palomita (mas cuando tu marido te dice cada vez que te bajas... Ya le pusiste la alarma al choche jajaja).

El petróleo en las narices Palomita y obvio nadie lo acepta y si están en alto se hacen como que no están haciendo nada.

3 recursos para el pedazo de carne Palomita y que tal cuando comes palomitas en el cine o de las de micro

El cambio de año... Palomita y puede ser abril o mayo y sigo equivocándome sobre todo como ya casi no escribes la fecha a mano. En la compu como que te lo da en automático el corrector

Espejo Foto Palomita... y también para las fotos no siempre me gusto y puedo poner caras y gestos, ahora acordándome de los comentarios de mis hijos como me rio cuando me van a tomar una foto..jajaja

Hielo Palomita

Voz ronca Palomita

Boztezo Palomita

Zorrillo Palomita pero si hace muchos años que ibamos en el "Folswvaguen" plata a Monterrey si vimos un zorrillo.

Cuando leemos Palomita

Picándole al elevador Palomita

Botón celular Palomita