jueves, abril 30, 2009

Autoflagelación Involuntaria

“Holy mother of all that’s Saint and pure!” es una forma pulcra, decente -y hasta religiosa- de decir: “Holy Fuck!!!”

Existen muchos disparadores que te invitan a gritar cualquiera de las 2 frases o expresiones anteriores (dependiendo el público presente), pero pocos que te hagan sentirlo en cada terminal nerviosa de tu cuerpo, como si tú y la expresión fueran uno mismo.

Uno de estos memorables momentos es cuando dentro de tu cavidad bucal surge una Autoflagelación Involuntaria causada por los premolares que deciden atacar su propio hogar.

Morderte un cachete es una experiencia masoquista sin consentimiento del individuo; un acto prácticamente canibalista que generalmente sucede cuando estás comiendo algo de consistencia chiclosa que limita la dimensión espacial de tu propio hocico.

La mordida del glúteo facial se presenta cuando, al cerrar la mandíbula, tus dientes no detectan donde termina la comida y empieza la piel; esto genera un machacado de epidermis que quedará colgando por los próximos 5 días.

Contrario a la Teoría del Caos -donde los patrones nunca se repiten- sufrirás durante ese periodo de tiempo una repetición continua y exhaustiva de la mutilación del cachete interno (17 veces al día es el promedio registrado).

Esta repetición de patrones mutiladores consigue que tu hígado segregue importantes cantidades de bilis y te encabrones por cada vez que suceda… En la misma zona… con la misma o peor intensidad.

La Ley de Murphy -insólitamente- no toma partido en este sufrimiento. Se debe más a una repetición involuntaria de la estupidez humana, que a las probabilidades estadísticas del “Si algo malo puede suceder, sucederá”.

De vez en vez, esta mutilación autoaplicada recibe un factor externo que ayuda a los premolares a sabotear a su dueño: El Caramelo.

Este alimento rico en sacarosa y azúcares, al ser mordido logra impregnarse en la dentadura provocando un crecimiento en sus dimensiones que, a manera de complot con tus propios dientes, te hará gritar “Holy mother of all that’s Saint and pure!” o en otras palabras: “Holy Fuck!!!”

4 comentarios:

Javier Animantis dijo...

Jaja yo soy experto en esa autoflagelación. Son pocos los días que no tengo una herida de muerte por ahí en la boca.

Ana Alejandre dijo...

¿Glúteo facial? Me hiciste acordarme de Luis y sus gónadas en el cuello. Sí, según él las gónadas están ahí.

Ana Alejandre dijo...

By the way... yo prefiero Holy Crap! jajaja pero ese es otro asunto ¡Saludos JP!

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJA... asi o un tema mas de ocio!!! (Por que no la proxima vez hablas de otra autoflagelacion bucal: morderte la lengua). Algo asi como autoflagelacion: la secuela. O, autoflagelacion: los dientes contraatacan. Pero me hiciste reir!! Beso!!