lunes, enero 26, 2009

Tercos, Necios, Testarudos y Obstinados

El flojo trabaja 2 veces”: Puedo escuchar a mi papá perfectamente en mi cabeza, su tono de voz que se interpreta como un “¿Cuántas veces te lo he dicho y sigues sin entenderlo?”

Creo que se cansó de decirlo y hace varios años desistió… y aunque sigo escuchando su voz cada que bajo 40 pendejadas del coche y tiro la mitad en el camino… ¡Por lo cual no sólo tengo que dar otra vuelta, sino que ahora tengo que regresar por ellas, agacharme, levantarlas y hacer un esfuerzo mayor al que hubiera hecho si de inicio hubiera decidido hacer dos rondas!

Sólo el ser humano se tropieza con la misma piedra dos veces… ¿Cuántas veces he dicho: ‘Me aguanto las ganas de hacer pipí y hago en mi casa’… y mi vejiga me lo reclama a mitad de periférico? Creo que el ser tan terco como una mula es una condición natural del hombre… Es igual a respirar, ¡No podemos evitarlo!

En la quiniela semanal de fútbol sigo poniendo que el Necaxa va a ganar… Sigo yendo a Hooters por alitas Chernobyl aunque de antemano sé que a las 3 de la mañana me voy a arrepentir… Aún me vuelo algunos topes de las Águilas por la inconformidad de su implantación, como si mi protesta lograra desaparecer los topes y no mis amortiguadores…

¿Cuántas veces le tienes que decir que ‘NO’ a un limpiaparabrisas para que no te aviente el Ajax al cristal y se trepe, cual burro de carga, sobre el cofre? ¿Cuántos días van a seguir cerrando, las female-polis castradas, la entrada a Reforma desde Periférico Sur, sin entender que generan más tráfico, en vez de reducirlo?

Recientemente tuve un problema de encía que casi me lleva a la locura, cualquier persona que haya experimentado este dolor sabe de lo que estoy hablando… Lo frustrante del asunto es que, mientras estaba en agonía, sólo podía pensar en una cosa: ‘No es la primera vez que me pasa y sé cómo evitarlo… pinche terco’. Así es, mi dentista me lo ha dicho unas 4 veces, “Usa ESTE enguaje bucal -y ahí voy a comprar el otro que sabe más rico-, usa hilo dental -siempre me gana la hueva o las prisas- y lávate los dientes por lo menos durante 3 minutos –casi nunca logrado-”.

Mi antiguo profesor de tenis también sufría con mi obstinación. Cuántas veces me dijo: “El saque aviéntalo desde atrás de la nuca y hacia arriba”, pero me sentía más cómodo estriando el brazo hacia atrás. Resultado: 3 torneos eliminado en etapas tempranas por la conquista del trofeo, no por mi mal juego, sino por mi mal saque.

No aceptamos que existe un mejor método que el que actualmente utilizamos fallidamente para todas las cosas que nos salen mal, aunque haya sido probado ante nosotros una y otra vez. La combinación de un orgullo mal diseccionado, con la falta de coeficiente intelectual, es lo que nos hace ser tercos, necios, testarudos y obstinados.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo, escribes de pelos!! Felicidades!!

Cristy Vallejo

Johnnie Ego dijo...

Dude... you've got serious pride issues...