viernes, diciembre 05, 2008

La Matrix –Revolutions- de la Infancia

Todo se resumía entre tomarse la píldora azul y la píldora roja… ¡Como si todo fuera tan sencillo como pasarse un Tafil y la verdad nos fuera revelada!...

¿Qué pasa cuándo descubrimos que el mundo en el que creíamos vivir, no es más que una simulación hecha por entes superiores, que acostumbramos llamar mamá y papá?

Me tranquiliza saber –o al menos creer- que no estamos enchufados de la nuca, cual arbolito de navidad, como veíamos al señor Anderson (a.k.a. Neo) en la película mafufa que algunos llaman la Biblia Virtual.

Lo que sí es digno de sentarse y pensar, es la cantidad de mentiras con la que nuestros padres nos enseñaron la vida. En la verdadera Matrix (la Internet) me topé con un número sorprendente… Aunque desconozco la veracidad de esta cifra, no me suena incoherente: “Los padres dicen a sus hijos un promedio de 3,000 mentiras a la largo de su infancia… al menos 1 cada día”.

Como quien dice y pregona: Nos enseñaron a no mentir… ¡Mintiéndonos!

Como buen pueblo que necesita un dictador y como buen borrego que necesita de pastor, en más de una ocasión hemos agradecido que nos hayan mentido. ¿Qué sería de nuestra ilusión por la navidad sin Santa Claus y los Reyes Magos?

Por más inaudito que suene al día de hoy, siempre creímos en la posibilidad de que Santa Claus tuviera en su establo una raza de venados voladores (uno hasta con la nariz roja, supongo que del catarro que agarró por vivir en el polo norte)… creímos en la posibilidad de que en sólo 24 horas, y aprovechándose de la rotación de la tierra y los husos horarios, tendría el tiempo para repartir juguetes a los 378 millones de niños católicos alrededor del mundo… No imagino lo que ha de ser estacionar el trineo en la azotea, agarrar la bolsa de regalos (de varias toneladas) bajar por la chimenea, dejar perfectamente acomodados los regalos, comerse las galletas y tomarse la leche, subir por la chimenea, treparse al trineo y arrancar vuelo ¡4,375 veces en un segundo!... Y yo creí que los habitantes de la Ciudad de México vivíamos atrapados en la velocidad de la metrópoli.

No quiero entrar en detalles de la fricción que causaría la densidad del aire con la resistencia al viento del trineo… pero seguramente no tardaría mucho en quedar rostizado Rodolfo como puntero, y en milésimas de segundos, el ser rechoncho vestido de Coca-Cola.

Las mentiras continúan… no sólo hablamos de los seres místicos navideños, también existe un sin fin de animales con poderes supernaturales y dotados de intelecto con un I.Q. mayor al de Paris Hilton: El Ratón Pérez, un visionario que debería estar en la Bolsa de Mexicana de Valores o en Wallstreet haciendo rico a Bill Gates y a otros tantos… ¿Quién cambiaría huesos dentales por dinero hoy en día?

Otro caso de animal superdotado es el/la Conejo/a de Pascua (el género cambia según la versión de cada familia): Un conejo que sin razón alguna y sin encontrarle relación con la Cuaresma y la resurrección de Jesús, decide dejar huevos de chocolate escondidos y regados por toda la casa. ¿Por qué los esconde?

Otro animal fantástico es la Cigüeña: Un ave de cuello largo que habita en las regiones más cálidas del mundo y se alimenta de ranas, peces y ¡mamíferos pequeños! ¿No será demasiada tentación viajar desde París con alimento en la boca, para dárselo a un par de seres humanos que ni conoce? ¿Por qué viene de París? Ahora resulta que un animal trae bebés colgando del pico como si fueran repartidoras de pizzas.

Pasando a otra área de seres increíbles, encontramos al Coco… Un ser abominable con nombre de fruta tropical, que disfruta de comer crías de humano… WHAT DA FUCK!!! ¿Qué clase de padre siniestro y perverso con problemas mentales severos se le ocurrió inventar algo tan escalofriante? Tratan de dormir a los niños cuando esta técnica es infalible para hacer pernoctar al infante. ¿Cómo puede un niño dormir cuando la últimas palabras que escucha en su día son ‘Duérmete ya, que viene el Coco y te comerá’?

Existe otro apartado que deja a un lado a seres míticos: Las cosas que pueden dañar o cambiar tu integridad física de por vida.

Los ojos son una de las partes de nuestro cuerpo más vulnerables a los cambios: Ver tele de cerca te deja ciego… Leer con poca luz te deja ciego… Si haces bizco, así te quedarás para siempre… Comer zanahorias, por el contrario, te dota de vista sobrehumana para ver en la noche.

La digestión es otra semilla que aflora un sinnúmero de mentiras parentales: Nadar después de comer puede matarte por un corte en la digestión, si te tragas los chicles se te pegan las tripas, si te tragas las semillas de las frutas puede crecerte un árbol en el estómago…

… Y luego se preguntan cómo es posible que almas tan puras como la de un niño, se transforman en Hitlers, en Bushes, en Hanibals y en Ernestos Laguardias.

No creamos que la inocencia de un niño es el único momento en que los padres se atreven a mentirnos: “Hijo, nosotros llegamos vírgenes al matrimonio”… “Eres seis-mesino”… “¿Porqué crees que eres adoptado? Yo también era pelirrojo de chiquito?”…

Como reza una cita evangélica (Jn. 8,32): VERITAS VOS LIBERABIT (La verdad nos hará libres). Es el único camino para salirnos de la Matrix.

10 comentarios:

Raquel dijo...

¿Qué me dices de la idea de un camello, caballo y elefante entrando a todas las casas?

monch007 dijo...

O que si te pegas en el codo y no te sobas, es de buena suerte. What the hell!! Still hurt anyway! Mi problema con Mr. Claus fue el siguiente: era ilógico que un gordo como de 130 kg cabe por tu chimenea y se mete sin bronca a tu casa, pero tus papás te dicen que no tengas miedo, que vives en un lugar "seguro" al que ningún ladrón se puede meter y piensas... what???? jaja

Mamá dijo...

Pero eso sí te digo..... Cuando seas papá, sabrás que no solo a los niños les hace ilusión le puesta de los regalos, los papás lo disfrutamos.....el tomarse las galletas, leche o coca cola. Y todas las peripecias que tenemos que hacer para ver la emoción de nuestros hijos viendo sus regalos que les trajo el buen Santa.... Y te agrego otra mentira mas.. Por ejemplo listos ya todos en el coche para irse a la cena de navidad.... Papá ó mamá salir con la frase.... espéreme tantito se me olvidó algo en la casa... Esta parte es un poco más cansada ....llegando después de la cena con ganas de dormir. Esperar 1 o 2 horas hasta que los hijos estén dormidos para de puntitas hacer todo el númerito. Y entonces al día siguientes quieres dormir y ..... a las 6 o 7 de la mañana ser despertados por los hijos emocionados de lo que les trajo Santa y por supuesto poner cara de SORPRESA..... No se que pasa en mi casa que los aunque mis enanos ya no son tanto.... Sigue llegando Santa y los Reyes y la coneja, lástima que ya no se les caigan los dientes.

Pepe dijo...

Hey! En primer lugar me acabo de enterar q tienes blog jaja, y en segundo ¡¿cómo es eso de que no existe santa claus?!, bueno lo que hay q admitir es q algunas de esas mentirillas blancas sí valen la pena y nos trajeron bastantes momentos padres.

Y otra cosa, lo de la digestión y los chicles sí es cierto!!! Con la digestión resulta que las tripas te secuestran un chorro de litros de sangre para poder digerir la comida, y si te metes a nadar te puedes acalambra por disminución en la irrigación de los músculos (en teoría). Y lo de los chicles se llaman bezoares (estoy escribiendo un artículo sobre ellos), resulta que traen una madre llamada sorbitol, que literalmente se te pega en las tripas y te puede ocasionar una obstrucción intestinal!!!!

Moraleja: háganle caso a las awelitas

Javier Animantis dijo...

Yo no sabía que el ratón se apellidaba Pérez, jaja. ¿O eso también es costumbre de cada familia?

En cuanto a lo que dice Raquel, yo quiero suponer que los reyes magos dejan estacionados sus animales fuera de las casas antes de entrar jaja.

Y también pienso que la fricción le hace los mandados a Santa Claus, porque de hecho creo que tiene unos poderes muy similares a los de Hiro Nakamura; eso resuelve el problema de ir a todo el mundo en la misma noche y de poder entrar a las casas sin problemas.

Javier Animantis dijo...

Ah y por cierto, ¡lo de la digestión sí es cierto! jajaja. Digo no me morí pero me consta que sí se corta y causa dolores infrahumanos.

Anónimo dijo...

Falto: "si jorgito, tu perrro esta en una granja especial para perros felices"!!! (a.k.a. Basurero Municipal de Xocotzingo)... o "no llores mijo los pollos de la kermesse solo viven dos días, son especiales"... o no te comas ese dulce por que ya lo chupo el diablo.... y luego te encuentras a tu ama sentada en el piso.... (jejejejejejejeje)

Juan Manzanera dijo...

Citando a Jack Nicholson: "You want the truth? YOU CAN'T HANDLE THE TRUTH!"

Juan Manzanera dijo...

Qué me dices de la mentira global que dice que los Hobbits no existen, pero luego caminas por la calle y te encuentras a un ser humano de proporciones normales que mide 1.20!!!!

Danae dijo...

Hay cierta realidad en lo de la digestion, posterior a comer gran aporte del riego sanguineo se concentra precisamente en el sistema digestivo, por lo que mucha gente por ejemplo manifiesta sueño despues de comer, pero no se corta la digestion ni se mueren, no se puede poner pausa a ese tipo de procesos