viernes, mayo 16, 2008

El Turista Emprendedor

Los Aeropuertos cada día significan un mayor tormento: 3 horas de antelación para tomar un vuelo, quitarse los zapatos en migración o desvestirse casi por completo antes de pasar el arco magnético… Estas no son las únicas inquietudes que nos hacen pasar una experiencia digna de contarse a nuestro regreso, existe además una nueva especie, un ser que se ha encargado de hacer los vuelos más interesantes que nunca... Nos referiremos a este ser como "El Turista Emprendedor".

Un identificador potencialmente reconocible es la cámara de fotos dentro del avión, la cual es utilizada sin piedad para tomar fotografías al horizonte por la ventanilla, retratar al jefe o líder del grupo con las azafatas o capturar, a modo de travesura, el momento en que uno de los familiares ha sucumbido ante los brazos de Morfeo a 27 cabezazos por minuto.

Otra forma de reconocimiento temprano es observando los artículos que porta; en todos los casos "El Turista Emprendedor" suele viajar con más de un equipaje de mano, aunque esto se anteponga a los lineamientos de la aerolínea. Estos artículos son especialmente grandes y tienen dificultad en acomodarles en los compartimientos superiores. En ocasiones, además de ser maletas abultadas, suelen ser hieleras de unicel cubiertas con cinta de aislar o “Masking Tape”, bolsos de supermercado con asas de plástico o souvenirs y osos de peluche con la bandera del país visitado para familiares y amigos.

Durante el momento del despegue "El Turista Emprendedor" suele ocupar ambos descansa-brazos mientras lee detenida y minuciosamente la plantilla de indicaciones en caso de emergencia.

Durante el vuelo, y aún con los descansa-brazos ocupados, toma la revista oficial de la aerolínea, lee cada artículo y cada promoción, de vez en cuando voltea con uno de los suyos y comenta el punto; por supuesto, no olvida responder el crucigrama a mitad de la revista, siempre hojeando las últimas páginas para corroborar sus respuestas, cuidadoso de que los seres a su alrededor no lo cachen haciendo trampa…

A bordo de la aeronave, "El Turista Emprendedor" suele pedir como bebida de su elección más de una botellita de Vodka, ya que a sus ojos, no existe cosa más maravillosa que el chupe “gratuito”; acto seguido solicita doble ración de cacahuates para acompañar tan suculento potaje.

"El Turista Emprendedor" es el único pasajero que presiona el botón de “Llamado de Azafata” para hacer todo tipo de preguntas, tales como “¿Puedo ir al baño?”, “¿Tendrá una cobija extra?”, “¿Me la podré llevar conmigo?” y “¿Ya vamos a llegar?”.

Cuando "El Turista Emprendedor" intenta levantarse de su asiento, invariablemente jala el respaldo de adelante para apoyar su pesado y usualmente flácido cuerpo, evento que generalmente es acompañado de una matadora mirada del pasajero de dicha butaca.

"El Turista Emprendedor" es por naturaleza, un ser sociable; por lo cual siempre intenta comenzar una plática y hacer una amistad rica en lazos con el pasajero que se encuentre a un costado de él. Pese a sus grandes capacidades se sociabilización, tiene vagamente desarrollado el sentido de rechazo, cuando la persona con la que intenta entablar dicha conversación se rehúsa fracasadamente a ignorarlo fingiendo leer un pesado libro.

Otro signo claro de que usted se encuentra compartiendo el vuelo con esta especie es cuando la película, traducida en un pobre español, comienza. En este preciso momento "El Turista Emprendedor" solicita apresuradamente un par de audífonos y desilusionado ve que tienen dos entradas lo cual lo desmotiva a “tomarlos prestados” una vez terminado el vuelo. Una vez empezada la función y con los audífonos en su lugar, decide comentar las escenas de la película con una voz peculiarmente altisonante con uno de sus similares, ignorando inocentemente que no es necesario utilizar esos decibeles para comentar el punto, y mucho menos se da por enterado que no es necesario comentar dicho punto.

"El Turista Emprendedor" suele aplaudir con satisfacción la heroica hazaña del piloto en el momento en que las llantas de la aeronave tocan pista. Generalmente esta especie viaja en grupos, probablemente formados por 2 o 3 especimenes de la misma familia a los cuales invita a realizar el mismo ritual.

Una vez terminado el ritual, y mientras la aeronave aun se encuentra en movimiento, "El Turista Emprendedor" se levanta de su asiento antes que nadie, para sacar su equipaje del compartimiento superior, asegurando así, ser el primero en abandonar la aeronave.

Ya afuera del avión, tiene la costumbre de admirar la ocurrente publicidad en los pasillos, pasando por omiso todos los letreros que lo dirigen hacia migración, provocando naturalmente que se acerque al personal del aeropuerto para preguntarle a dónde debiera dirigirse. Ya en migración, "El Turista Emprendedor" suele pararse enfrente del mostrador sin sus papeles en mano, para lo cual necesita dejar en el suelo todo su equipaje, hieleras, bolsos de supermercado y souvenirs, y buscarlo desesperadamente en alguna de las maletas que él o sus familiares traen consigo. Este rito toma generalmente cerca de 7 minutos, mientras el resto de los pasajeros observan detenida e incrédulamente el tiempo que le toma a estos seres pasar dicho éxodo.

Otra forma clara de identificarlos es durante la espera del equipaje en la zona de bandas del aeropuerto. "El Turista Emprendedor" da por un hecho que la mejor forma de esperar su equipaje y ser el primero en recibirlo es esperar justo enfrente de donde salen las maletas, a escasos 3 centímetros de la banda, la cual suelen tocar con el pie o la mano por mera curiosidad.

La salida no deja de ser destacada en ningún momento, ya que los familiares de "El Turista Emprendedor" tienen un modo de recepción formidable. Suelen permanecer en la zona de llegadas del aeropuerto, colgados de la barda o rejilla que permite entrever la aduana, esperando con globos, pastel, mariachi y cartelones a los familiares que han llegado épicamente de surcar los cielos.

Así es como este curiosa especie se comporta, así es como nosotros vivimos una experiencia cercana del tercer tipo con "El Turista Emprendedor". Por más inoportuno que parezca este individuo, no deja de ser fabuloso e interesante revisar cada uno de los rituales que esta especie suele desplegar en sus migraciones hacia otro país o ciudad.

La próxima vez que viaje, no olvide relajarse y disfrutar de tan dichoso espectáculo. ¡Claro!, tal vez no es la migración de las grandiosas ballenas en el Golfo de California, ni sea tan majestuoso como la migración de las mariposas monarcas en Michoacán, pero usted no dejará de fascinarse con cada una de las acciones que "El Turista Emprendedor", simpático por naturaleza, realice en su próximo vuelo. Y quien sabe… Tal vez usted sea uno de ellos y no se haya percatado aún.

3 comentarios:

Javier Manzanera dijo...

Jaja estoy orgulloso de haberte orillado a ser un blogger. ¿O no que se pone bien? Es una adicción.

monch007 dijo...

Te tengo nuevas para el turista emprendedor... peor que cuando L.A.!!! ahora en Ensenada para el viaje a los viñedos... recuérdame que te las platique jajaja

Saludos!!

Juan Pablo dijo...

Caray... tengo que admitir no sin cierta vergüenza que caigo en el punto de leer la revista de la aerolínea.
Buen blog tocayazo!